Para los que son hasta ahora lectores de Escritura Infinita, se habrán dado cuenta de que no había escrito entradas desde febrero. Para los nuevos, bienvenidos.
Hoy quiero escribir sobre fútbol; a qué equipo le voy, cuál liga veo, qué opino de la Selección Mexicana, mi experiencia en el campo de juego y un par de cosas más.
Desde que tengo uso de razón he visto en mi casa, el que para mí es el logo más bonito en el fútbol: El de las Chivas Rayadas del Guadalajara o El Club Deportivo Guadalajara.
Y con esto compruebo que todo lo que nos muestran de niños nos va marcando con los años, si en tu casa el equipo de los amores de tu papá es el Monterrey, ese seguramente es para ti el mejor equipo, el mejor logo, los mejores colores.
Para mí son las Chivas. De niño tenía la sensación de que eran los buenos de la historia, el héroe, el equipo que tenía que ganar. Gritaba cada gol que anotaban como si con cada uno ganaran un campeonato. Y con cada tanto en contra me preocupaba, me entristecía, llegaba a las lágrimas si se perdía el partido, fuera quien fuera el contrincante, pero…
Por supuesto que hay un villano principal, el Freezer de esta historia, el Lord Voldemort de la Liga MX: El América.
El más grande rival (que acaba de coronarse 15 veces campeón de la Liga, sin mencionar que hizo logrando el bicampeonato), que solo lo hace, aún más, el oponente a vencer. Los clásicos son los partidos que más expectativa me generaban de niño, era un deleite ver ganar a mi equipo en esas jornadas y lo opuesto al verlos perder. Últimamente no han sido los mejores partidos, no se disputan con la misma intensidad, a excepción de algunos. (El Aztecazo del año pasado en la liguilla ha sido uno de los más memorables jaja).

Los fines de semana me gusta ver algunos partidos, si tengo tiempo libre. Me gusta ver la cancha desde mi pantalla y comer algunas botanas. Que, dicho sea de paso, nunca he ido a un estadio de fútbol, a ver a nadie, ni a las Chivas ni a nadie. Aunque claro que alguna vez quiero que suceda, quiero conocer el estadio del Rebaño Sagrado, y verlos ganar.
Como se habrán dado cuenta me gusta la Liga MX, y si soy sincero, es la única que sigo. Sé que existe el Barcelona y el Real Madrid, y más equipos en Europa. Conozco algunos equipos de la MLS porque varios jugadores mexicanos después de su paso por el futbol en el viejo continente van a terminar su carrera ahi, pero realmente no me interesan esas ligas. Solamente siento real interés por la liga de mi país.
Y hablando de México, su selección…
Tampoco me interesan las polémicas que se generan fuera de la cancha con jugadores convocados o no, con directores técnicos maleables o no, a mí me gusta ver jugar a los mejores futbolistas de México, o los que para el cuerpo técnico, o quien Dios quiera, son los mejores. Verlos dar su mejor esfuerzo, sea cual sea el rival. Aunque a veces dejen un mal sabor de boca tras alguna derrota o un empate sin emociones. Cada Mundial yo espero verlos pasar más allá de octavos… Hasta ahora no ha pasado, pero sé que pasará. Esos tipos, ese equipo reúne a todo México en cada copa del mundo, un día, como ya lo hicieron en sub-18, México será campeón del Mundo.

Cuando era niño quería ser futbolista, quería ser delantero, jugar en Chivas, al lado de Omar Bravo (Para mi sigue siendo el mejor delantero que han tenido), al lado del Bofo Bautista y Oswaldo Sánchez (Ese es el primer equipo que recuerdo).
Fui a varios cursos de verano, incluso fuera de mi municipio, jugaba a diario en la primaria con mis compañeros, en las tardes iba al campo municipal, jugaba con niños más grandes que yo, me gustaba mucho. Realmente no sé qué pasó, pero poco a poco el fútbol se fue alejando de mi vida.
Pero el gusto de tener un balón en mis pies no ha desaparecido.
Pero el gusto de ver a mi equipo en el campo de juego el fin de semana no ha desaparecido.
Pero las ganas de anotar un gol no han desaparecido.
Pero el entusiasmo por uno de los mejores deportes del mundo no ha desaparecido.
Que nunca tenga fin.
Isaías Ulloa.


Deja un comentario